Las nueve esclusas de Fonseranes (Béziers)

Es la mayor obra del Canal del Mediodía, al pie de Béziers. Consta de ocho cuencas con forma ovoidal (específicas del Canal del Mediodía) y de nueve puertas, las cuales permiten superar un desnivel de 21,50 metros sobre una longitud de más de 300 metros. La majestuosidad del lugar y la proeza técnica que representó en materia de ingeniería civil siguen sorprendiendo a día de hoy a los visitantes. Las esclusas de Fonseranes son el tercer sitio turístico más visitado de Languedoc-Rosellón tras el Puente del Gard y la Ciudadela de Carcasona.

Concluyeron los trabajos de reacondicionamiento. El sitio vuelve a ser accesible al público desde el 1 de julio de 2017.

Pendiente de agua de Fonseranes (Béziers)

Las pendientes de agua sustituyen a las esclusas. Estas permiten el paso de largas y voluminosas gabarras, algo imposible en las cuencas de las nueve esclusas en Béziers. El principio: una gabarra entra en un depósito lleno de agua, el cual transportado por una maquina motorizada montada sobre neumáticos, corriente arriba o abajo, y luego la gabarra es liberada. En Fonseranes, esto llegó demasiado tarde: el tráfico comercial era ya muy débil. La pendiente de agua se abandonó poco después de la finalización de los trabajos, hace 20 años.

El puente-canal (Béziers)

En la parte inferior de la colina de Fonseranes, el Canal del Mediodía choca contra el río Orb. Las barcazas debían atravesarlo para llegar a la otra parte del Canal. Pero las violentas riadas causaron muchos naufragios. Se cerró el brazo del canal hacia el Orb y se derivaron sus aguas y el tráfico hacia un puente-canal sobre el Orb, inaugurado en 1858.

El puente de Caylus (Cers)

Es la última obra de ingeniería del Canal del Mediodía en el territorio de Béziers Méditerranée. Se trata de un "puente Riquet", por lo tanto construido al mismo tiempo que el canal. No obstante, fue elevado en la década de 1970 para que pudieran circular gabarras de mayor tamaño (llamadas Freycinet).

Túnel de Malpas (Nissan-lez-Ensérune)

Realizado en un año, el túnel de Malpas (el "paso malo") es una de las proezas de ingeniería de Paul Riquet y el símbolo de su obstinación. Al pie de la colina de Ensérune, perforó en una roca frágil un túnel fluvial de 173 m de largo, 8,5 m de alto y 6 m de ancho, para evitar un largo desvío. Riquet lo llevó a cabo a pesar de la oposición de Colbert.