Un paisaje cultivado desde hace 2500 años

La viña está por todas partes: en las colinas, en las llanuras, incluso en los rincones más pequeños, con su séquito de almendros, rosales, higueras y pinos. Un paisaje compuesto por un llano atravesado por el Orb, el Libron y el Thongue con pueblos por todas partes colocados como puntos de referencia, a menudo en el mismo emplazamiento de una villa romana. A visitar y saborear a pie, en coche o en BTT: las bodegas y fincas vinícolas aquí son especialmente acogedoras. Porque las viñas tienen tanta vida como en los tiempos de los carros por la Via Domitia o de los cargamentos de vino en el Canal del Mediodía.

El viñedo
15 000 ha de viñas en las 108 000 ha de viñedo regional y 2,5 millones de hectolitros: en el corazón de Languedoc-Rosellón, el viñedo de Béziers es la cuna de la viticultura regional desde tiempos romanos. ‘Terrasses de Béziers’, ‘Côtes de Thongue’ o ‘Coteaux du Libron’ son denominaciones que han conquistado a expertos, restauradores, bodegueros y clientes extranjeros. Porque la calidad está ahí, gracias a los esfuerzos hechos por los viticultores y siempre con una buena relación calidad-precio.